Me despierto pensando si hoy te voy a ver.
Y aunque alguien me advirtió,
nunca diJe que no,
y ahora tengo que esconder las heridas. Y ese pulso que
Jugué, porque quise lo perdí, nunca me podré ale
Jar de ti.
Te extraño cuando llega la noche,
pero te odio de día. Debería de
Jarte, irme le
Jos, no volver. Pero
es inútil negarlo,
tu me estás atrapando otra vez;