Y como duele,
que estés tan lejos. Como duele, tanta distancia.
Aunque te escucho respirar estás a cientos de kilómetros.
Y duele, quererte tanto.
Fingir que todo está perfecto mientras duele. Gastar la vida,
tratando de localizar lo que hace tiempo se perdió. Y he llegado a confundir con la ternura, la lástima con que a veces me miras.
Que triste es asumir el sufrimiento, patético es creer que una mentira convoque a los duendes del milagro,
que te hagan despertar enamorado.