No te das cuenta, no me hace falta,
soy el mejor de tus malos recuerdos. Me enfrento siempre al siniestro orgullo que mostras,
y nunca más me voy a tropezar. te invito un rato,
soñemos juntos. Escondernos
para evitar, tomar la curva
fácil, y hablar siempre de más. Te ruego, te suplico,
pasame a buscar