Espero que en tus pensamientos, esos que se cruzan libremente en tu cabeza, aún quede una parte de mi y de lo que vivimos y que aun me recuerdes con cariño así como yo te recuerdo a ti y todos los momentos que pasamos.
No deseo nada más en el mundo que seas feliz, que todo a lo que aspiras se haga realidad y que, aunque me olvides con el tiempo, algún día llegues a comprender lo mucho que te quise.