23 dic 2011

Todavía me resisto a la absurda tentación de pisar el freno

Todavía tengo amigos que me quieren como soy

Y acá me ves, escapándole al fuego que sigue quemando. Esa oración, libertad, ansiedad, un amor, soledad. Y así vivi mucho mejor. Todavía que me río del amor, del café y de dormir.

Y si lo sufrí fue casualidad; un error nunca te hace mal.