y a
prendí a quitarle al tiem
po los segundos, tú me hiciste ver el cielo aún más
profundo. y me enseñaste a decir mentiras
piadosas
para
poder verte a horas no adecuadas, y a reemplazar
palabras
por miradas. y hasta
perdoné tus equivocaciones, y conocí más de mil formas de besar.