Usted fue siempre así, tan temperamental, usted me ha dicho tantas cosas que jamás podré olvidar.
Usted me hizo a mi pensar, aunque sea tarde, ya lo sé, y le agradezco que haya sido todo lo que fue. Porque usted me hizo enfrentar con lo peor de mi, y en mi lado más oscura me descubrí.
Pero no quiero ya jurar, ya no quiero prometer, sólo míreme a los ojos y averigüe si cambié. Porque a partir de hoy no es el mismo corazón, porque usted ha domado lo que nadie en mi domó