16 ene 2013

Traté de que el corazón no me diera explicación para no derramar lágrimas en tu honor. Traté de que la razón me llevara al buen camino, ella me presentó al vino, al que agradecido estoy. Y hoy resulta que ayer la princesa se hizo reina, aquel cepillo sin dientes hoy es el que mejor peina. Cuando las estrellas iluminan mi pasado, puedo verte de rodillas pidiéndome que vuelva.. Y hoy en mi ventana veo llover sobremojado.
Traté de que mis ojos no te vieran tan lejos. Traté de que mi pasión se perdiera entre el montón, pero siempre será igual, siempre se volverá al primer amor.