Lo quiero porque siempre me recuerda que me quiere, porque hace de una frase normal, un día inolvidable, porque me escucha
y porque sin querer hacerlo me conoce bien.
Lo quiero porque los 30 o 31 días de cada mes me los paso las 24 horas del día pensando en él.
Lo quiero porque los momentos a su lado no son ni buenos ni malos, son simplemente con él, entonces, eso los hace
perfectos.
Lo quiero porque sonrío nada más al pensar en él.
Lo quiero porque
creo que entiende como soy.
Lo quiero porque habla del futuro imaginándoselo conmigo