Un beso nunca viene mal,
y más si es en el placard,
después nos olvidamos
de todo lo que pasó.
Podríamos acurrucarnos,
dormir la siesta abrazados,
tomar una merienda
y andar en bici por Morón
Me siento tan estúpido,
no sé que es lo que pensas,
yo sé que vos no te animas...
Me duele verte, me encanta verte