caigo parado más de la cuenta, y si tropiezo ya no es fatal, porque yo sé que queda una vuelta de tuerca más. Puede que un tanto lo efímero, sea cuestión de practica, efímero para mi lo que para otro un sueño. Tener de amigos a mis hermanos, tener de hermanos a mis amigos, saber que el pasado nunca es en vano y que nunca nunca me faltó un ombligo. Haberme querido ir al norte y toparme con el cielo, encontrarle el sabor a la derrota, que se hayan inventando las pastillas del abuelo, y por supuesto, la 20 que explota