16 mar 2014

Un buen momento para entender el impacto que hizo un cambio, es cuando hasta el más mínimo detalle te demuestra que también tu alrededor se modificó.
Recorrí ese supermercado chino tanto sola, como acompañada de mi familia, de mis amigos e inclusive de él. Hasta puedo llegar a decir que se nos había vuelto rutina. Venía a casa, estábamos todo el día juntos sin darnos cuenta, y de repente se hacían las 9 de la noche y nos encontraba en ESE momento tan nuestro... Y era repetir casi instintivamente 'Eu, vamos al chino, dale, antes de que cierre' 'Si te hubieras acordado no estaríamos yendo' 'Pero vamos, dale que va a cerrar'.
Los dos con las mismas ganas de quedarnos, pero teníamos que ir, porque el fin por el cual íbamos nos motivaba supongo.
'Ma, vamos al chino, ¿te traigo algo?' 'Dale (esto esto esto esto, ah y esto). 'Uh no me voy a acordar, decile a Lautaro'. O si teníamos un poco más de suerte no quería nada.
Llegábamos y la estadía se hacía corta. Uno o dos paquetes de garrapiñadas, y lo otro... de lo cual se encargaba él. Siempre la misma marca, reconozco nuestra constancia en eso. Yo miraba para otro lado, disimulaba, él se enojaba porque me decía que no tenía nada de malo. Pagábamos, y volvíamos riéndonos por las mismas calles.
Llegábamos y bueno, no hace falta decir más, por lo menos a mi no me hace falta, y sé que si él lo leyera pensaría igual.

Recién llego del chino, pero desde hace más de un año me toca ir sola o con mi vieja.
Lo que traemos varía. No obstante, las garrapiñadas no. Pero eso, eso no lo traje nunca más.
De un momento al otro me encontré en la fila del chino buscando eso que no quería encontrar (¿o en el fondo sí?), pero de cualquier forma, me encontré buscándolo... Y el pensamiento ya no era 'Dale, no me digas que no hay', sino más bien un '¿Y? ¿Dónde están? ¿Éramos los únicos que los comprábamos que no están más donde antes?'. Y así me vi parada en el medio de una situación donde no sólo cambié yo, cambió él, sino el entorno. Aunque sea en detalles mínimos. Era un detalle que antes estaba, y hoy ya no. Ya no me encontraba identificando eso por un color, o leyendo para adentro por pudor. Ya no me encontraba. Me encuentro tratando de acordarme lo que ese momento se sentía...