Si es cuestión de confesar, no sé preparar café, y no entiendo de fútbol. Creo que alguna vez fui infiel, juego mal hasta al parqués, y jamás uso reloj... Y para ser más franca nadie piensa en ti como lo hago yo, aunque te de lo mismo. Si es cuestión de confesar, nunca duermo antes de 10, ni me baño los domingos. La verdad es que también lloro una vez al mes, sobretodo cuando hay frío. Conmigo nada es fácil, ya debes saber, me conoces bien... y sin ti todo es tan aburrido. El cielo está cansando ya de ver la lluvia caer, y cada día que pasa es uno más parecido a ayer. No encuentro forma alguna de olvidarte, porque seguir amándote es inevitable.
Siempre supe que es mejor cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo. Ya sabrás la situación, aquí todo está peor, pero al menos aún respiro. No tienes que decirlo, no vas a volver, te conozco bien... Yo buscaré que hacer conmigo.