6 may 2014

Te espero en las cartas que no llegan nunca, y entre los recortes de un tiempo mejor, en las nubes tristes de cada verano, y en los fríos inviernos sin calefacción... En las horas puntas de cada estación, en las cuatro líneas que encierran mi mano, y en los estribillos de cada canción. Presiento que vas a llegar para quedarte, pero mientras tanto no puedo olvidarme, de lo que puede ser y aún no ha sido, del tiempo que me roba mi destino, hasta que se decida a cruzarme contigo. Te espero en las fiestas de mi calendario, y en los besos sabios que nadie me dio