30 mar 2014

Siempre le adjudiqué todo al tiempo, pero con el paso del mismo se creó una contradicción.
Todo es tiempo, dicen. Más de una vez me encontré repitiendo la cantidad de tiempo (si es que de verdad se puede medir) que estuvimos, creyendo que eso lo había hecho más verídico. Pero hoy me encuentro sabiendo, o sintiendo, que no depende de eso. ¿Cuántas veces le habré dicho 'Lo que siento en un segundo con vos, no lo sentí nunca con nadie?'. Tiempo. Se volvió todo relativo, o siempre lo fue. Hoy doy casi por seguro que el tiempo no es condición de nada, sino que todo depende de como lo utilices.
Hoy entiendo lo que quería decir cuando usaba esa frase. Lo que en realidad pasaba era que esos uno o cinco segundos, uno o cinco minutos, una o cinco horas, uno o cinco días, o incluso meses, traían mucho más encima. No, no era el tiempo que pasaba, era lo que hacíamos que pase en ese trayecto de tiempo.
Era la mezcla de sensaciones que había aprendido a sentir, incluso en segundos.
"Ellos dicen que las cosas buenas llevan tiempo, pero las cosas realmente buenas, ocurren en un abrir y cerrar de ojos"
Todo depende de como vivas el tiempo, como lo sientas, como lo hagas valer.
Conozco relaciones de meses que tuvieron más sentimiento encima que relaciones de años.
Hoy sé que el hecho de querer y dejar de querer, y no sentir algo real por nadie hasta que llegó el, no dependió de mi edad, del tiempo... El hecho de que él hasta el día de hoy siga siendo único, no fue por la cantidad de segundos, de minutos, de horas, de días, de meses, de años... Fue por la cantidad de sentimientos, de sensaciones nuevas, de tardes días y noches compartidos. En eso se basa.
El tiempo no determina el amor, la cosa es al revés. El amor determina el tiempo. Los actos que uno hace por amor son los que deciden cuantas cosas se pasan y en qué franja de tiempo.
No es casualidad que mi primera vez no haya sido con alguien que era mi "algo" desde los 12 años, sino con alguien que conocí de improvisto un 30 de abril.
No es casualidad que el tiempo no signifique nada cuando alguien significa tanto, ni que horas te parezcan segundos cuando estás con esa persona.
El tiempo depende de nuestra decisiones.
El tiempo no cura ni enseña, acostumbra.
Con tiempo, te acostumbras a la compañía de alguien, pero si no hay amor, al alejarse no existe esa sensación de abismo, si no la de falta de costumbre.
Con tiempo, te acostumbras a la falta de alguien, pero si hay amor, al alejarse todo te hace volver en el tiempo. Falta de costumbre, sí, y falta de amor.
Como se acostumbra se desacostumbra, pero el amor no se cura, porque no hay nada que curar en realidad. El amor se transforma, no se pierde, llega en otras personas, formas, intereses.
No, no hay relación entre amar y envejecer.
Cuando hay amor de por medio, el tiempo pasa a un segundo plano.
Si el tiempo es todo, el amor es más.
Después de todo dicen que "Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años", estoy empezando a apreciarlo...